miércoles, noviembre 04, 2009

Jueves: Eso sí es saber comprar. O no.

Entré a la tienda buscando unos aretes, porque en el lapso de un mes se me rompió uno y perdí un par completo.

Salí con una computadora nueva, endeudada hasta las orejas, pero contenta. Por fin me modernicé. Y estoy en las nubes. *

Todos me dicen que les da mucho gusto. Que saben que le sacaré mucho "jugo". Ya empiezo.



* La foto: mis primeros acercamientos al Photobooth.

Martes: Falta de cálculo

Miré hacia abajo. Contrario a lo que se dice, desde lo alto vi todo más grande de lo que realmente es.

Contrario a la leyenda de los espejos laterales de un coche, "objects in mirror are closer than they appear", me pareció tener muy cerca de mí algo bastante lejano.

No sé medir. Ni el tiempo, ni el espacio, ni cuántas cucharaditas de Royal (polvo para hornear) necesita un pastel para no esponjarse más de lo normal.

Eso sí, nada como un pastel hiperesponjoso.


La imagen: http://www.behance.net/Emirozsahin

domingo, noviembre 01, 2009

Sábado: Una respuesta


Proyectando la película a la vida:

Quizá no fue lo que pensaba, me refiero a que esperaba que fuera una trama muy mía, como si fuera yo la que la hubiera escrito y eso sólo puede darse cuando es una quien se aventó las horas sin dormir, dilucidando qué paso dar, tachando párrafos a diestra y siniestra.

Quizás espero una realidad que sorprenda más que cualquier ficción. Poniéndolo sencillo. Lo único que espero, en esencia, es una respuesta. Que si preguntas algo, te respondan, que si escribes algo, te respondan. Con claridad. No siempre, claro, con una vez estaría bien. Sólo una.

Lo que sí tengo que reconocerle a la película, es el mérito -bastante bien logrado- de hacer reír al público en los primeros y últimos 5 segundos de proyección. En los momentos más difíciles para convencer.

5 segundos. Todo lo que podría arreglarse, hacerse bien, en tan poco tiempo. Aunque los 500 días anteriores hayan sido difíciles, o incluso un desperdicio.

La película: 500 days of summer

miércoles, octubre 28, 2009

Jueves: A ver si me explico

Quizá no me expliqué bien en el post anterior. Intentaré ser menos barroca, más "minimalista".

¡Que yo lo que quiero es un avión!

lunes, octubre 26, 2009

Martes: No quiero un coche

Un coche, contrario a lo que se piensa, es uno de los principales signos de sedentarismo.

Un coche tiene cadenas invisibles que nos atan a movernos en círculo, o en espiral, en zig-zag, o en línea recta, alrededor del signo de sedentarismo por excelencia: una casa.

Un coche, por lo tanto, es un vehículo bastante restrictivo. Una vez que lo tienes, se vuelve más y más difícil que puedas mudarte a otro lado. Por eso, cuando la gente busca establecerse, el primer paso a seguir es comprarse un coche. Y he ahí el problema. Yo no quiero tener un coche. No quiero establecerme, todavía.

Porque no he encontrado ninguna razón para pensar que este es mi lugar. Porque aunque aquí haya vivido siempre, no creo que deba quedarme aquí para siempre. Un coche podría arruinar mi intención de convertirme, al menos una vez en la vida, en nómada-exploradora-sin equipaje.

Porque ya probé el sedentarismo y ya sé cómo funciona. Quisiera, al menos, probar el sedentarismo en un lugar distinto. Me conformo con eso. Un tiempo, aunque sea breve, en _________ (inserten aquí el nombre del país que se les venga primero a la cabeza).

Tampoco soy muy exigente. Eso es lo irónico del asunto. Ni siquiera siendo flexible he logrado irme lejos. Es como si aquí estuviera el centro de la Tierra y la gravedad me atrayera constantemente al lugar de donde provengo.

Y no quiero. No quiero, no quiero, no quiero.

Pero en dos meses tendré coche. Ni modo, es hora. Aunque vaya contra todo mi ser, tengo que empezar a ser realista: nadie me espera en otro lado.

Aunque me vaya a saltar el paso de tener una bicicleta, es lo que hay que hacer, y me temo - muchísimo- que será para bien.

Adiós nubes viajeras en mi cabeza. Hola, gasolinerías y topes.

México D.F., serás mi lugar por mucho tiempo más.

sábado, octubre 24, 2009

Sábado: También ocupada

Con 5 personitas de lo más ocurrentes. A pesar de la lluvia tuvimos día completo de actividades, incluyendo un tutorial para la pobre tía que nunca en su vida ha podido hacer una trompetilla. Mis maestros fueron excelentes, pero yo como alumna dejé mucho qué desear.

Termino el día contenta, pero pensativa. A medio camino me encuentro con esta frase que me queda como tenis al pie:

Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Miguel de Cervantes

Y eso es todo. Buenas noches.